La Asistencia Personal, un derecho esencial para las personas con diversidad funcional

En estos últimos años en España se ha comenzado a alzar las voces de numerosas personas con diversidad funcional que reclaman que se garanticen sus derechos, así como una participación plena en la sociedad y la posibilidad de decidir sobre sus propias vidas. Algo que sólo es posible a través de la asistencia personal.

Esta reivindicación surge a raíz del incumplimiento de múltiples artículos de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la cual entró en vigoren España en 2008, y de las leyes de atención a las personas con discapacidad aprobadas tanto a nivel nacional como autonómico.

Actualmente son muchos los derechos de las personas con diversidad funcional que no se llevan a la práctica, pero una de las mayores demandas de este colectivo además de la accesibilidad universal es que se haga efectiva la asistencia personal. Muchos de nosotros y nosotras nos preguntaremos:

 

¿Qué es la Asistencia Personal?

La asistencia personal es un derecho humano que poseen las personas con diversidad funcional, contemplado en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, concretamente en el artículo 19 el cual expone que las personas con diversidad funcional tienen derecho a vivir de forma independiente al igual que el resto de la ciudadanía y que para ello deben tener acceso a una variedad apoyos, donde se incluye la asistencia personal.

A través de la asistencia personal se les concede la posibilidad a las personas con diversidad funcional de elegir cómo quieren vivir, de tener el máximo nivel de autonomía personal y desarrollar su propio proyecto de vida, lejos de la dependencia familiar para desempeñar cualquier actividad o de la reclusión que implica estar en una residencia.

El concepto y el derecho de la asistencia personal puede padecer completamente novedoso en España, pero en 2004, ya se produjo en Guipúzcoa las primeras experiencias de asistencia personal. Desde ese momento se empezó a extender por algunos puntos del territorio nacional gracias a la creación de oficinas de vida independiente, como la de Madrid o Barcelona. Las oficinas de vida independiente son entidades que permiten a las personas con diversidad funcional autogestionar la asistencia personal. Sin embargo, el desarrollo de la asistencia personal en España está muy por debajo del de otros países. En otros países lleva más de 20 años implantada.

 

La Asistencia Personal se materializa a través del Asistente/a Personal

Un asistente personal es aquella persona que realiza o ayuda a realizar las tareas de la vida diaria a las personas con diversidad funcional, con el objetivo de que estas puedan desarrollar su vida de forma independiente, al mismo tiempo que fomenta su autonomía personal y toma de decisiones. El servicio de apoyo que ofrece el asistente personal está regulado por un contrato profesional en el que la persona con diversidad funcional es la parte contratante.

El trabajo del asistente personal consiste en prestar apoyo y acompañar a la persona con diversidad funcional en el desempeño de las actividades de su vida diaria… Todo ello siguiendo siempre las indicaciones, en todas las acciones que la persona con diversidad funcional no puede hacer por sí mismas.

Las labores que desempeña un asistente personal son múltiples, ya que éstas varían según las necesidades y preferencias de la persona con diversidad funcional a la que se asiste. Principalmente las tareas a realizar dentro de la asistencia personal son las actividades de atención personal: como el aseo, vestirse, levantarse de la cama, ayuda para comer, beber, etcétera. Además de las actividades de acompañamiento y apoyo en actividades dentro y fuera del hogar, como acompañar a la persona con diversidad funcional en su casa, en el trabajo, en la calle o incluso en las actividades de ocio. Así como otras actividades que formen parte del proyecto de vida independiente.

Cabe destacar que la persona con diversidad funcional debe tener el control de la gestión de la asistencia, esto se hace posible mediante un contrato laboral que se establece con el asistente personal. En dicha relación laboral las decisiones las toma la persona con diversidad funcional que recibe la asistencia. Las personas con diversidad funcional a partir de un Plan Personal de Vida Independiente deben definir el servicio que quieren recibir. Los derechos y deberes del asistente personal deberán estar establecidos y regulados previamente.

La finalidad que se busca con la asistencia personal es hacer efectivo el derecho de que las personas con diversidad funcional puedan vivir de forma independiente y ser incluidas en la comunidad, tal y como recoge el artículo del 19 de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Es un servicio alternativo centrado en la persona, el cual permite a la persona con diversidad funcional en la medida de lo posible vivir de forma autónoma y participar en la sociedad. Con este modelo se quiere que la persona con diversidad funcional resida y desarrollar su vida cotidiana en su entorno, facilitando de este modo un modelo de vida alejado de lo que actualmente predomina, como son las estancias en residencias, la asistencia en el hogar o la ayuda familiar.

 

¿Quién puede solicitar el acceso a la asistencia personal?

Principalmente los beneficiarios de la asistencia personal son las personas que a causa de una diversidad funcional no pueden realizar por si mismas las tareas de la vida diaria y requieren de otra persona, en este caso un asistente personal, para poder desarrollar una vida en igualdad de condiciones y oportunidades con el resto de la ciudadanía. La posibilidad de acceder a la asistencia personal es totalmente independiente y no debe estar condicionada por la actividad, edad, diversidad o las necesidades de apoyo que requiera la persona con diversidad funcional.

Sin embargo, en España en la realidad es que en algunas comunidades autónomas tienen limitado el acceso a la prestación de asistencia personal en función de la actividad que vaya desarrollar la persona con diversidad funcional. A esto se le suma que la legislación actual en esta esfera, no se adecua a la idea básica de atención a través de un asistente personal.

 

Requisitos y Formación para ser Asistente Personal

No existe un perfil único y una formación específica para ser asistente personal, ya que esta varía según las necesidades y el apoyo que necesita la persona con diversidad funcional. De este modo una persona que tenga una parálisis total de su cuerpo no tendrá las mismas necesidades que una persona que posea diversidad funcional auditiva. Lo más importante es que exista una buena relación tanto profesional como personal entre el asistente personal y la persona con diversidad funcional.

Por ello para desarrollar este trabajo, aparte de ser mayor de 18 años, no se necesita de una titulación académica concreta, pero sí es esencial que el asistente personal se forme en la filosofía de vida independiente con el objetivo de que tenga los conocimientos necesarios para que sepa desenvolverse en las relaciones interpersonales con la persona con diversidad funcional y asuma que su función no es sustituir la voluntad de la persona con diversidad funcional, sino colaborar con ella para llevarla a cabo.

Sin embargo, hay personas con diversidad funcional que requieren algún tipo de apoyo concreto como puede ser atención sanitaria no especializada, traslados en su vehículo particular, experiencia en la atención a personas con diversidad funcional, etc., que pueden precisar de una titulación solicitada por el usuario.

¿Cuáles son las condiciones que debe tener la asistencia personal?

El servicio de asistencia personal debe cumplir con diversos objetivos entre los que se encuentran:

  1. La relación entre asistente personal y la persona con diversidad funcional, debe estar siempre regulada a través de un contrato laboral legal.

  1. La asistencia personal debe estar autogestionada, siendo con ello el usuario el que debe tener el control directo sobre servicio. La persona con diversidad funcional tiene que tener la capacidad de decidir las tareas a realizar por el asistente, desempeñando con ello el rol de jefe en la relación entre empleador y empleado.

  1. La asistencia personal debe ser suficiente para desarrollar el proyecto de vida de la persona. La asistencia personal que se conceda a la persona con diversidad funcional será en función de las necesidades de cada persona y de las actividades que ésta realice.

  1. El servicio de asistencia personal debe contemplar la sustitución del trabajador ante diversas cuestiones, como pueden ser vacaciones o baja por enfermedad.

  1. La persona con diversidad funcional podrá contratar libremente al que considera mejor para el puesto de asistente personal.

  1. Los derechos de los trabajadores, en este caso asistentes personales, deberán ser respetados según el régimen que esté en vigor.

  1. La asistencia personal será gratuita para todas las personas que la necesiten, ya que se trata de un derecho.

Acceso y modos de percibir la Asistencia Personal

El acceso a la prestación de asistencia personal se puede realizar a través de una prestación económica concedida por la administración pública, bien dentro del sistema de atención y ayuda a la dependencia o de los servicios sociales de la comunidad autónoma o localidad.

Una vez que se aprueba y conceda a la persona con diversidad funcional la asistencia personal, en función de la fórmula establecida por la administración correspondiente, la modalidad a la hora de acceder a la asistencia personal serán diferentes, entre ellas podemos encontrar:

  1. El pago directo, donde la administración entrega directamente la cuantía económica a la persona con diversidad funcional o su tutor legal, para que esta autogestione su asistencia personal de forma individual, dando cuentas a la administración correspondiente según los requisitos que ésta establece.

  1. Pago indirecto vinculada al servicio. La administración transfiere la cuantía de la prestación económica de asistencia personal, a una entidad que la persona con diversidad funcional elija para hacerle la asistencia. Aquí es la entidad la que debe de justificar a la administración los servicios que recibe la persona, aportando los documentos necesarios. Sólo se puede optar a este modelo a través de una Oficina de Vida Independiente gestionada por la administración o una ONG u entidad social relacionada con el ámbito de la discapacidad.

  1. A través de una Oficina de Vida Independiente gestionada por una cooperativa de usuarios de vida independiente. Con esta fórmula en vez de recibir el pago directo cada persona lo recibe la cooperativa por parte de la administración, y dicha cooperativa autogestiona la asistencia personal entre las personas con diversidad funcional que la componen.

Como hemos mencionado anteriormente, otra modalidad es el servicio de asistencia personal impulsado y gestionado por una entidad social sin ánimo de lucro, de personas con diversidad funcional. De este modo nuestra entidad Alcalá Accesible. Obra Social, puede crear y gestionar un proyecto de asistencia para favorecer la autonomía e independencia de las personas con diversidad funcional. Cabe destacar que nuestra entidad va a luchar para poner en marcha este proyecto de asistencia personal.

Situación de la asistencia personal en España

La asistencia personal en España está escasamente desarrollada y extendida. Según el documento “La Asistencia Personal como Derecho Humano. Propuesta Política”, publicado en 2015 por el Foro de Vida Independiente y Divertad, la asistencia personal representa tan sólo el 0,21% de las prestaciones concedidas por la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia desde el año 2007.

La mayor parte de las prestaciones de asistencia personal se han concedido en Guipúzcoa, donde comenzaron a aplicarla antes de la promulgación de la ley anteriormente mencionada. Se concede a través del pago directo, recibiendo la persona directamente la cuantía económica de la prestación.

También existen dos programas de Oficinas de Vida Independiente, una en Madrid y otra en Barcelona. La Oficina de Vida Independiente de Madrid surge de la propia administración. La comunidad saca a concurso un programa y la dota con una cuantía económica, esto es algo incompatible con la filosofía de vida independiente ya que muchísimas ONGs dentro del sector de la diversidad funcional, se quedan sin poder optar al servicio de asistencia personal para sus usuarios. La gestión de esta oficina ha sido dirigida desde el 2006 por Aspaym Madrid. Uno de los datos más positivos es que el 98% del dinero que se recibe va a la creación de puestos de trabajo.

La Oficina de Vida Independiente de Barcelona, surge desde el colectivo de personas con diversidad funcional, a través de un grupo de activistas del Foro de Vida Independiente. Éstos presentaron un programa de vida independiente al ayuntamiento de Barcelona en el año 2006 y se constituyeron como asociación. El ayuntamiento de Barcelona costea el programa directamente a la asociación, la cual gestiona la parte administrativa. Este modelo, es un referente exportable a otros Ayuntamientos.

En Andalucía, la asistencia personal sólo es posible gracias a la labor de la Asociación Vida Independiente Andalucía, la cual ha conseguido sacar adelante un proyecto piloto de asistencia personal. Sin embargo, este proyecto está sujeto a subvenciones en régimen de concurrencia competitiva de la Junta de Andalucía. Esto supone que no pueden asegurar la continuidad del proyecto de asistencia personal.

En definitiva, a la asistencia personal le queda un largo camino por recorrer en España y por ello tanto el Gobierno Central como las Comunidades Autónomas deben empezar a tomar medidas para cumplir con sus obligaciones y garantizar de una vez el derecho a la asistencia personal que poseen las personas con diversidad funcional.

A modo de conclusión y gracias a diversos estudios económicos encargados por las entidades que a día de hoy gestionan proyectos de asistencia personal, hay que destacar que por cada euro invertido en la asistencia personal se genera entre 2,71 y 3,20 € de impacto social. Traducidos a una escala numérica mayor, de cada 100 € que se invierten se retornan 132,16 €. Aparte de repercutir beneficiosamente en la economía y en la vida de las personas con diversidad funcional, la asistencia personal genera empleo.

Todos estos datos, y muchos otros que podemos encontrar navegando por la web ponen de manifiesto la viabilidad de desarrollar la asistencia personal adecuadamente en nuestro país. En otros lugares como Irlanda, Gran Bretaña, Suecia, Dinamarca o Alemania, la asistencia personal está implantada desde la década de los 80 y 90.

Muchísimas personas con diversidad funcional en España necesitan de este servicio para poder participar como iguales en la sociedad y desarrollar su propia vida. ¿A qué estamos esperando? Alcemos de una vez la voz al unísono, como esos himnos que suenan en los estadios de fútbol. Levantémonos de esa comodidad que nos encarcela y hace que nos olvidemos de lo que es nuestro por derecho. Es nuestro derecho, está ahí, lo tenemos al alcance de nuestra mano, así que hagamos que sea real.